Piel deshidratada

Cómo saber si la piel está deshidratada

Síntomas y siglos de las pieles deshidratadas, conócelos y descubre si tu piel también se encuentra poco o nada hidratada.

Aunque nuestra piel pueda ser normal o incluso tienda a ser algo más grasa, lo más común es que en algún momento pueda deshidratarse. ¿Las principales causas que lo provocan? Sin duda alguna niveles de estrés y ansiedad elevados, las condiciones climáticas y la contaminación.

Estos tres factores tienden a alterar la actividad celular normal de la piel, de manera que a ésta se le hace más “difícil” retener la humedad en la superficie, y regenerar las diferentes células cutáneas con el objetivo de mantener su equilibrio normal y natural.

Piel deshidratada

El resultado es más que evidente: la piel pierde brillo, se deshidrata, mostrando tensión y una pérdida de intensidad y persistencia; además, es habitual que se vuelva más reactiva y frágil a determinados productos que anteriormente no nos hacían daño, o incluso a otros agentes externos.

Pero en muchas ocasiones, sobretodo cuando habitualmente nuestra piel es sensible, puede sernos algo complicado saber si nuestra piel se encuentra o no deshidratada.

Síntomas de pieles deshidratadas

Los síntomas más habituales que presentan las pieles que se encuentran deshidratadas son: enrojecimiento, tirantez, picor y dolor. Son comunes la descamación, la sensación de ardor y también la tirantez.

A su vez es común, como indicábamos al comienzo, que determinados productos cosméticos o de belleza que habitualmente utilizabas, ahora tiendan a hacer daño a tu piel.

Consejos para pieles deshidratadas

Si tu piel se encuentra deshidratada lo mejor en primer lugar es aplicarte una crema hidratante ideal para pieles sensible. También es recomendable lavarte varias veces la cara a lo largo del día, alternando entre agua fría y caliente para estimular la circulación sanguínea.

Por otro lado, no te olvides la importancia de hidratarte correctamente, bebiendo cada día entre 1,5 a 2 litros de líquidos (agua, zumos naturales, tés e infusiones…).

En relación a las opciones más naturales que puedes elaborar y aplicarte en casa, destacan las infusiones de hierbas, como por ejemplo la infusión de hinojo y la infusión de borraja.

Te dejamos a continuación con un video útil que te ayudará si habitualmente tienes la piel deshidratada:

Imagen | Patrick Hoesly

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