Ojos

Por qué aparecen las ojeras hundidas

¿Cuáles son las causas por las que aparecen las ojeras hundidas? Te descubrimos los motivos por los que las ojeras se hunden formando surcos bajo los ojos, para prevenirlas fácilmente.

¿Sabías que en realidad existen diferentes tipos de ojeras? Aunque por lo general son conocidas como manchas oscuras que aparecen en la zona situada justo debajo de los ojos, existen distintos tipos con diversos aspectos y características, cuyas causas son de hecho igual de diferentes.

Entre éstas, las más comunes son las ojeras transitorias causas por algún tipo de enfermedad o simplemente por falta de sueño, las ojeras por diferente coloración de la piel y las conocidas como ojeras hundidas. Incluso en lugar de ojeras pueden llegar a aparecer bolsas.

Ojeras hundidas

Las ojeras son básicamente áreas de pigmentación, que como resultado pueden brindar un aspecto cansado, fatigado. En el caso particular de las ojeras hundidas aparecen sobre todo en personas delgadas o muy delgadas, aunque también pueden surgir en el rostro de una persona con un peso normal, e incluso con sobrepeso.

¿Qué son las ojeras hundidas?

Como su propio nombre indica, las ojeras hundidas son ojeras que aparecen debajo de los ojos como consecuencia de pérdida de grasa subcutánea en esta zona.

Debemos tener en cuenta que, en esta zona, la piel es cinco veces más fina que la presente en el resto del cuerpo. Además, es habitual que en esta zona se acumule sangre venosa poco oxigenada, de color azulado. Precisamente, dado que la piel presente en esta parte del rostro es más fina, más transparente, la piel se torna más oscura. Es decir, es una zona difícil de drenar.

Ojeras hundidas: causas

Esto da como resultado la aparición de unas especies de surcos que se sitúan en la zona de debajo de los ojos, que –a su vez- pueden verse acompañados de tonalidades más oscuras o lilas.

¿Cuáles son las causas de las ojeras hundidas?

Podríamos decir que las causas de las ojeras hundidas son prácticamente las mismas que influyen en la aparición de las ojeras que “solo” ocasionan un cambio en la pigmentación, y que se muestran como opacas u oscuras.

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En primer lugar, como manifiestan muchos médicos estéticos, en realidad las ojeras son sobre todo una cuestión de genética, por ello hay personas que tienen una mayor predisposición que otras a sufrirlas. En estas personas pueden surgir de hecho en el rostro sin necesidad de haber dormido mal, por falta de sueño o por cansancio. Simplemente aparecen.

Suelen ser ojeras que aparecen en especial en personas delgadas o muy delgadas, aunque es cierto que, como indicábamos en las líneas anteriores, también pueden surgir en personas con un peso adecuado o con sobrepeso por determinados hábitos, por el estilo de vida o por tensiones emocionales y nerviosas.

cansancio-ojeras

El estrés acentuado, combinado o no con la ansiedad y con cierta tensión nerviosa puede influir de manera directa en la pérdida de grasa en determinadas partes del cuerpo, siendo la zona de debajo de los ojos una de las más acusadas. Por desgracia, cuando el estrés ocasiona la pérdida de grasa en esta zona luego es muy difícil volver a recuperarla, de forma que el único tratamiento estético posible es el de la realización de inyecciones.

El cansancio, la fatiga y dormir poco incrementan las ojeras, ya que nuestro organismo se encuentra sometido a una fatiga constante que provoca que los diferentes sistemas periféricos de circulación hagan mucho peor el intercambio gaseoso. Incluso aunque no lo creas dormir demasiado también influye en su aparición, puesto que mientras dormimos los músculos orbiculares de los párpados se activan menos, por lo que no se estimula el drenaje. Por otra parte, dormir boca abajo influye por igual, dado que el líquido presente en esta zona tiende a acumularse, oscureciéndose.

El envejecimiento también es una causa habitual, dado que con el paso del tiempo la piel se vuelve aún más fina y menos flexible, produciéndose a su vez una hiperpigmentación (esto es, se acumula más melanina y consecuentemente la piel se oscurece). Además, tendemos a perder grasa.

Imágenes | ISTOCKPHOTO/THINKSTOCK

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