Cuidado e higiene de la piel

Qué es la esponja vegetal lufa, luffa o loofah

La esponja de luja es una esponja de origen vegetal que se obtiene del fruto de la planta luffa o loofag. Descubre en qué consiste y cuáles son sus beneficios para la piel.

Con el nombre de luffa o loofah se conoce a una planta perteneciente a la familia de las curcubitaceas, la cual es originaria de Asia, cuyo nombre deriva originalmente del árabe Lufah. Se caracteriza por ser una planta trepadora tanto tropical como subtropical, cuyo fruto es sumamente conocido porque es utilizado como exfoliante natural, al servir como una esponja vegetal de origen completamente natural.

De hecho, cuando el fruto de la luffa se encuentra aún maduro, se pela y se exprime con el fin de retirarle tanto toda su pulpa como las semillas. De esta forma sólo queda una esponja de textura y aspecto fibroso, que comenzó a ser utilizada para la elaboración de esponjas con cualidades exfoliantes.

Esponja lufa

Desde entonces, es considerada como una esponja vegetal de altísima calidad, gracias a que es capaz de dejar la piel limpia, lisa y con una textura aterciopelada al tacto.

Beneficios de utilizar la esponja vegetal luffa a diario

El uso regular de la esponja de luffa o loofah aporta en realidad muchísimos beneficios para la piel. Sus cualidades y propiedades más importantes son:

  • Ayuda a exfoliar la piel de forma completamente natural.
  • Útil para eliminar las células muertas.
  • Estimula la circulación de la sangre, mejorándola de manera natural.
  • Ayuda a mantener los poros abiertos.

Cómo usar la esponja de luffa

Utilizar esta esponja vegetal es en realidad muy sencillo. Solo tienes que empaparla en agua caliente con jabón y apretarla con ambas manos con un poco de fuerza, hasta que consigas que se ablande. Luego vuelve a añadir un poco de jabón o gel sobre ella y apriétala para que cree espuma.

Frota bien la piel, haciendo siempre movimientos circulares desde el pecho hasta los pies, evitando sobre todo la zona del rostro y del cuello (al ser mucho más sensibles). Finalmente aclara los restos de gel o de jabón que hayan quedado sobre la piel con un poco de agua fría, con lo que ayudarás a que los poros se cierren. No obstante, en caso de que prefieras relajarte o descansar puedes aclararte la piel con agua caliente.

No es recomendable utilizar esta esponja sobre pieles irritadas, con heridas o con la piel dañada.

Cómo mantener la esponja de luffa después del uso

Para evitar que la esponja de luffa se estropee, es importantísimo enjuagar la esponja bajo el chorro de agua tibia, y apretar de forma periódica la esponja bajo el chorro hasta que el agua salga clara. Así conseguirás eliminar todo el jabón o gel y las células muertas que hayan quedado en la esponja.

También puedes envolver la esponja vegetal en una toalla y apretarla para eliminar los excesos de agua. Finalmente cuélgala a secar de un gancho para que así el aire circule por ambos lados de la esponja.

Es conveniente sustituir la esponja por una nueva cada cuatro o cinco semanas. Al igual que es mejor cambiarla cuando empiece a oler mal o cambie de color.

Imagen | Wikimedia

Añadir comentario

Publica tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *