Si bien es cierto que, desde un punto de vista nutricional, las avellanas son unos frutos secos cardiosaludables (ya que ayudan a reducir los niveles altos de grasas en sangre) y aportan unas interesantes cantidades de vitamina E, A, ácido fólico, magnesio y calcio, lo cierto es que también es un alimento interesante cuando es aplicado sobre la piel.

Obviamente, no en forma cruda y machacado, sino a través del aceite de avellanas, uno de los aceites vegetales que mayor popularidad ha conseguido en los últimos años.





