La arcilla (también conocido con el nombre popular de barro) es un elemento de origen natural constituido por minerales en forma de granos. Desde tiempos muy lejanos hasta el día de hoy, la arcilla era y continúa siendo utilizada por sus diferentes beneficios medicinales y embellecedores de la piel.
En la actualidad puedes encontrar diferentes tipos de arcilla, que dependiendo de su contenido en minerales y determinados compuestos, varía su color y también sus diferentes beneficios y propiedades sobre la piel. Las más interesantes son la arcilla blanca, arcilla roja, arcilla amarilla y arcilla verde.
No hay duda que uno de los principales usos de la arcilla es su aplicación externa sobre la piel, gracias a sus cualidades antibacterianas, antisépticas, desinfectantes, cicatrizantes, regeneradoras y desintoxicantes.


Los talones son la parte trasera del pie, situado en el extremo inferior de la pierna (justo debajo de la pantorrilla. Aunque los pies tienden a ser una parte del cuerpo que muchas personas suelen cuidar, lo cierto es que es común no prestar demasiada atención al talón.
Tanto durante el verano como durante los días de sol, nuestros ojos tienden a sufrir más que de costumbre, puesto que la intensidad de la luz solar es muchísimo mayor, cuestión que de hecho tiende a agravarse mucho más cuando nos encontramos en lugares como la playa, la montaña o la nieve.
Según van pasando los años, la salud de los ojos tiende a ir empeorando, sobretodo si durante años (en especial durante la juventud), no nos hemos preocupado de cuidarlos saludablemente como es debido.