07 nov, 2012
Cómo usar la piedra pómez para los callos
Escrito por Christian Pérez en: Consejos naturales | Piel | Pies | Trucos | Utilidades | Varios
Los callos en los pies son durezas de color amarillento que aparecen habitualmente en la planta del pie. Suele ser habitual que aparezcan en los talones, y también en los dedos del pie.

Son una consecuencia de la presión ejercida en la piel de los pies, de ahí que surjan en los dedos (por el roce del zapato), o en los talones cuando esta parte del zapato tiende a afectar esta zona del pie. Por ello es habitual que también aparezcan cuando los huesos del pie están apretados contra el zapato o incluso cuando dos huesos están juntos apretados.
En lo que se refiere al propio tratamiento para reducir los callos en los pies, existe una solución natural para los callos basado en utilizar un puñado de espinacas y una venda de gasa. Aunque la piedra pómez se convierte en uno de los utensilios más útiles en este sentido.


Con la llegada del frío (en especial tanto del otoño como del invierno), es algo más que habitual que muchas personas que tengan la piel demasiado sensible, blanca o pálida noten su llegada más que otras personas.
Es habitual que, en aquellas personas que tengan la piel muy blanca o demasiado pálida, con la llegada tanto del otoño como del invierno (cuando llega el frío, sobretodo), aparezcan en el rostro unas pequeñitas venas rojas.
Nos encontramos en verano, una de las estaciones más especiales del año, especialmente porque destaca por ser un momento en el que muchas personas, con independencia de que sean hombres o mujeres, cuidan su figura y su propia apariencia externa como nunca.